Alerta en el territorio: el impacto del Fenómeno del Niño y la defensa de nuestros bosques

Los registros de emergencias evidencian un aumento significativo de los incendios forestales durante el Fenómeno del Niño y permiten identificar los territorios que requieren mayor atención preventiva.

Los registros de emergencias provistos por la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (UNGRD) para la Región Administrativa de Planificación (RAP) Eje Cafetero revelan una relación entre las condiciones climáticas y la incidencia de los incendios forestales. Durante 2022, bajo la influencia de La Niña, caracterizada por el aumento de las precipitaciones, la región reportó 63 incendios. Tras una fase de transición en 2023, la llegada del Fenómeno del Niño en 2024 elevó la cifra hasta alcanzar 703 emergencias, un incremento superior al 1.000 %.

En 2025 se registraron 494 eventos. Esta disminución temporal confirma que el riesgo cambia de acuerdo con las condiciones climáticas y que los registros históricos constituyen una herramienta fundamental para anticiparse al riesgo. Ante los pronósticos que advierten la posible llegada de un nuevo y severo Fenómeno del Niño en los próximos meses, la experiencia reciente evidencia la necesidad de fortalecer una estrategia de prevención capaz de actuar antes de que ocurra el primer incendio.

La afectación tampoco es igual en todos los territorios. Durante el cuatrienio 2022–2025, Quindío acumuló 52 incendios, Risaralda 78, Caldas 187 y Tolima 1.165. De acuerdo con el documento, Tolima concentra cerca del 78 % de todas las emergencias forestales de la región, por lo que su situación trasciende el ámbito departamental y se convierte en una de las principales prioridades ambientales para toda la RAP Eje Cafetero.

El análisis histórico también permite identificar los municipios donde el riesgo ha sido más recurrente. En Tolima requieren especial atención Guamo, Chaparral, Alvarado, Ibagué, Carmen de Apicalá, Espinal, Venadillo, Ortega, Coyaima, San Luis, Coello, Honda, Líbano, Natagaima, Melgar y Suárez. A ellos se suma Aguadas, en el departamento de Caldas. Esta información permite focalizar las acciones de prevención y disponer de equipos, personal y maquinaria antes del inicio de la temporada seca.

De cara a la posible llegada de un nuevo Fenómeno del Niño, el documento plantea que la RAP Eje Cafetero debe impulsar un modelo de gestión del riesgo basado en la prevención y la coordinación regional. Entre las líneas de acción propuestas están priorizar los recursos, fortalecer la cooperación regional y desarrollar campañas de información y educación con las comunidades de las zonas rurales de los municipios más vulnerables.

La propuesta contempla concentrar recursos, mantenimiento de maquinaria y brigadas forestales en los municipios identificados como de mayor riesgo en Tolima y en Aguadas, Caldas; fortalecer la coordinación entre los Sistemas Departamentales de Gestión del Riesgo; y establecer protocolos para que Quindío, Risaralda y Caldas puedan apoyar a Tolima con personal, equipos y capacidad logística durante los periodos de mayor riesgo. Asimismo, se plantea trabajar directamente con las comunidades agrícolas para prevenir las quemas, promover prácticas seguras y fortalecer la vigilancia y protección de los bosques.

Fuente: Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Consolidado anual de emergencias – 2025.

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